Cronica de La Cabrera, Circuito Madrid Tactika Trail

Hoy os traemos una nueva edición de la carrera de la Cabrera, en el circuito Madrid Tactika Trail, con nuestra compañera Noelia.

“Tras unos meses en los que no había corrido ninguna carrera de montaña (desde la “TP Peñalara” a finales de Junio) ya que suelo descansar en los meses de calor, tocaba empezar la temporada con una de las carreras que más me gustan por la dureza y el paisaje, la “Tactika de la Cabrera”.

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Este es el tercer año que me atrevo a correrla y ha sido totalmente diferente a los anteriores debido al cambio en el recorrido y a la meteorología reinante.

Empezaba el domingo con muchas ganas acompañada por dos amigos del grupo de entrenamiento con los que puse rumbo a la Cabrera. He de decir que eché de menos a dos amigas, una que no pudo asistir debido a una lesión y que gracias a ella descubrí este circuito de carreras de montaña Tactika Trail; y a otra que debido al trabajo de última hora no pudo asistir estando apuntada.

 Ya Próximos a la zona, la meteorología hacía presagiar lo peor. Una capa de nubes muy baja dificultaba la visibilidad a cierta altitud. Por otra parte la lluvia, que no había cesado durante todo el fin de semana, tampoco faltaba a la cita. Todo ello hizo cuestionarnos si continuábamos nuestro propósito de seguir inscritos en la carrera de 24 km con 1350m de desnivel positivo o si era mejor cambiarnos a la corta de 12km con 575m positivos, ya que la lluvia no cesaba y el terreno se encontraba bastante resbaladizo.

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Definitivamente, optamos por la segunda opción y junto con uno de mis amigos que me acompaña durante las carreras iniciamos este nuevo reto a las 10:45 puntualmente como estaba previsto.

Como dije anteriormente, el recorrido era diferente a ediciones anteriores y lo cierto que es algo que me gusta y creo que es bueno en las carreras que año tras año se disputan.

Emprendida la marcha, en el kilómetro 2 llegaba el primer avituallamiento, en la zona de las Solanillas. Quizás demasiado pronto para ser la primera parada, estaba más encaminado a sofocar el cansancio del recorrido de vuelta, ya que pasaríamos por ese punto de nuevo. Hasta el km 5 pudimos ir a un ritmo rápido y bastante cómodo, aunque guardando fuerzas para lo que nos esperaba. Es a partir de este punto cuando el ritmo cambia y comienza la subida a la cresta llegando a la base del Pico de la Miel para correr por el PR-13. Hasta aquí la dureza del terreno es importante debido al desnivel, pero la belleza del paisaje lo reduce todo al mínimo. De vez en cuando, tuve que bajar el ritmo para coger aire y continuar dando todo lo que las piernas me ofrecían. Entre el km 6 y 9 los cambios de ritmo son frecuentes, pasando por el Collado del Cancho de los Brezos para continuar por el PR-13 en paralelo a la cuerda de la Cabrera. De nuevo otro collado, en este caso el de Alfrecho, base del Cancho Gordo. Desde aquí ya coger aire, vislumbrar las preciosas vistas y encaminarnos hacia una bajada técnica constante, con regueros de agua que circulan entre las piedras y que con el musgo que las recubrían, hacían que tuviésemos que poner toda nuestra atención para evitar resbalones. Es aquí donde se nota el buen calzado, un buen agarre es fundamental. Llegamos a las Solanillas de nuevo, donde se encontraba el avituallamiento inicial y desde aquí cogeremos el GR-10 que nos llevará al pueblo, donde nos esperaba dos amigas dándonos los últimos ánimos para cruzar la línea de meta.
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Nada más terminar la carrera, tuvimos el tradicional avituallamiento de Orale Compadre, donde agradecí un caldito caliente, mientras hacía rápidamente un resumen mental de todo lo acaecido y con la sensación de haber disfrutado al máximo, aunque bien es cierto que mis piernas pedían más kilómetros. Allí también pude ver gente con las piernas ensangrentadas por caídas, y es que el terreno no estaba para bromas.

A tener en cuenta, los 2 avituallamientos, uno de ellos de ida y vuelta completos que hay durante todo este recorrido y que en las condiciones en que se realizó la prueba se agradeció bastante.

La Organización ha funcionado a la perfección, disponiendo el parking próximo a la zona, el recorrido perfectamente señalizado y con una carpa donde además de dar los dorsales, nos sirvió de refugio improvisado para resguardarnos de la lluvia, y para tener alguna charla de las sensaciones vividas con los amigos que nos vamos encontrando durante las carreras. Lo único que falló fue que las duchas no funcionaron debido a las obras realizadas en el polideportivo, lo que resultaba bastante incómodo tras terminar la carrera y que quizás, la organización debería haber tenido en cuenta.

Por lo demás deseando llegue la próxima carrera del circuito, nos vemos en la Tactika de Alcalá!

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