De la enfermedad a la competición por Anna Grifols

Hoy os traemos la motivadora historia de Anna Grifols, de como tuvo que dejar de correr por culpa de una lesión y como unos años mas tarde y a pesar de todo, vuelve a correr y a disfrutar de las carreras, espero que lo disfrutéis!!

“Normalmente son mis chic@s quienes escriben las crónicas de carrera con un resultado satisfactorio, (soy dietista y nutricionista y llevo a varios corredores y atletas) pero hoy me encuentro escribiendo una yo misma: delante de la pantalla del ordenador, esperando a que salgan las palabras solas, con todo muy reciente y mi cabeza al 1000%.

Quiero empezar diciendo que para mi el resultado no es lo importante, lo importante realmente es haber estado allí disfrutando de principio de fin de la carrera, habiendo podido correr sin molestias, sin haberme sentido mal ni falta de energía en ningún momento, gozando del recorrido y encontrándome con gente maravillosa que ha valido la pena conocer.

Ahora os explicaré porque tengo tantas cosas por agradecer a esta Ultra Montseny, donde corrí la distancia corta: Trail Montseny de 35km y 1650d+ y 2250d-  (aunque en mi GPS me salieron al final 34,1km y 1850d+!!!).

ANTES DE…

Siempre me he considerado una persona que amaba el deporte: de pequeña hacía natación y luego me pasé al fitness y deporte “in-door” por salud, no haciendo más de 5h semanales de entreno.

Pero fue en 2013, 2014 y 2015 cuando empecé a alargar las distancias de running, trailrunning y mountainbike. Hacía cada vez más horas y dedicaba mucho tiempo a prepararme para estar fuerte, no sufrir y aguantar largas distancias en cualquier disciplina. Había semanas que entrenaba 18 o 20h semanales.

El 2015, decidí apuntarme a una marcha de resistencia que hacen cerca de donde vivo: Trenkakames de 89km y 2500+. Una ultra donde parece que estás “en família” con una organicación de 10 y que siempre han contado conmigo para asegurarse que los avituallamientos están bien planificados.

Todavía me acuerdo cuando Xavi me paró en el avituallamiento del km50 preguntándome si estaba bien. No, no estaba bien. Era mi primera carrera entrada la noche. Eran las 01am. Mi cuerpo no me acompañaba y hacía horas que la cabeza me jugaba malas pasadas,. Abandoné.

LA DETECCIÓN

Al día siguiente me encontraba bien, pero había algo que no funcionaba, “algo” que sabía que pasaba en mí y que no era normal. Me molestaba una zona muy concreta sobre la rodilla derecha, no era un dolor muy intenso, era suave pero constante. Y sabía que todo eso había sido accelerado por la bajada de defensas que había tenido en la competición.

Fui al médico al cabo de unas semanas, cuando vi que no me desaparecía, y me dijo que debía ser una sobrecarga muscular. ¿Solución? Ibuprofeno cada 8h (que obviamente no me tomé).

Fué Koen Willems, fisioterapeuta y compañero mío en Running Barcelona, quién me hizo un masaje de descarga para ver si mejoraba.

Al cabo de unas semanas volví al médico: el dolor seguía. Suave pero constante. Me dijo entonces que quizá era una tendinitis. ¿Solución? Ibuprofeno cada 8h (que obviamente, tampoco tomé).

Al cabo de casi 6 meses conseguí gracias al Dr. Illobre que me hicieran una radiografia donde me descubrieron algo que no les gustó en mi fémur. Y había tres posibilidades: quiste oseo, osteomielitis o cáncer de hueso.

El quiste se descartó enseguida. Las siguientes semanas acabé como un colador de las pruebas que me hicieron: resonancia, resonancia por contrastes, gammagrafía ósea, gammagrafía por contrastes,…

El Dr. Illobre se portó como un gran profesional, me atendió y cuidó hasta el final para hacerme más agradable todo el proceso. Pero, ¿sabéis lo mejor? ERA SINCERO. Yo soy una persona que necesito ponerme en todas las situaciones, saber que opciones hay y qué puede pasar para buscar las mejores soluciones. Si conozco el QUÉ puedo hacer lo mejor para esa situación y creo que Illobre supo qué necesitaba escuchar: la verdad.

Sabía que si tenía cáncer de hueso las probabilidades de sobrevivir serian del 50%, ya que cuando más joven se és, más rápido avanza el cáncer.

Y si era osteomielitis, me adentraba en una complicada operación donde tendrían que “limpiarme por dentro el fémur” y “reconstituirme” el fémur. Allí, la peor situación era no sobrevivir -cosa muy poco probable-, luego quedarme en silla de ruedas o con muletas para siempre y, por último y muy probable: quedarme con una pierna muy diferente a la otra.

LA OPERACIÓN

Parece mentira que en todo ese tiempo tuve la cabeza muy clara. Y ¿lo mejor? fui feliz. Fuese cuál fuera la consecuencia, seria lo que tuviera que ser. Asumí cualquier situación. No podía permitirme la fragilidad entonces: por mi hijo (entonces tenia 4 años), por mi família y, por supuesto: por mi.

Finalmente fue osteomielitis, en mi caso una infección en el hueso por una bacteria que todos tenemos en la piel: Staphilococcus Aureus. Fue en el Hospital de Bellvitge donde me operaron un 23 de Abril el Dr. Victor Casals y su equipo.

A ellos les debo todo ya que no solamente no me dejaron coja, ni en silla de ruedas, sinó que la única señal que tengo ahora mismo de la operación es una cicatriz de 20cm en la pierna derecha. Ellos me hicieron mi mayor regalo de Sant Jordi ese año 2015: una operación perfecta.

LA RECUPERACIÓN

El después fue más duro que el durante, me pidieron reposo de deporte durante 1 año. Si sois deportistas y os habéis lesionado, sabréis lo dura que es la inactividad. Significaba un cambio radical de estilo de vida, cambio de dieta y cambio de composición corporal.

En 2017, poco a poco volví a mi actividad deportiva. En enero corrí una preciosa Trail donde desde Nutriexper organizamos la Dirección Técnica de los Avituallamientos y hacemos una conferencia el día anterior a la carrera en las Jornadas de Rendimiento Deportivo en Trailrunning.

Este evento tiene lugar en Álora (Málaga), la carrera se llama Álora Trail. Con modalidades de 52 y 17km. Yo corrí la de 17km y 800+ con un resultado final de 2h52min. Carrera muy, muy sufrida.

Yo siempre digo que si se hacen las cosas es para disfrutar, si se sufre es que no se está haciendo bien, así que me tome todo el 2017 para recuperar mi peso, mi %de grasa corporal y % de masa muscular.

Mejoré mi estado físico con una alimentación adaptada, estricta y muy equilibrada, perdí 4kg y me sentía más lijera. Pero no fue hasta Octubre de 2017, gracias al training camp organizado por nuestros amigos y colaboradores de Ashisports y el #teamashi cuando mi cabeza (por fin!) cambió el chip y empecé a entrenar bien.

El problema que había tenido desde que me dejaron volver a correr era que no aceptaba mi “forma post-operación”. Quería seguir corriendo a los ritmos anteriores, hacer los volúmenes de los años anteriores y sentirme de sensaciones como en los años anteriores.

Alex Pérez, mi compañero de vida, me acompañó en este cambio. Estando conmigo en los entrenos y tirando de mí cuando mi cabeza no tiraba. Siendo paciente me acompañó en mis primeras carreras y retos.

Volvimos a Álora Trail en 2018, donde competí en la misma distáncia y mismo recorrido con 2h12min sin sufrir, disfrutando, sonriendo en toda la carrera y ¡feliz!.

Luego, para prepararnos de cara al circuito Alpinultras, donde me gustaría completar las 3 pruebas cortas de Nafarroa Extrem (33km y 1900+), El Cainejo (18km y 1500+) y Canfranc-Canfranc (16km y 1600+), decidimos apuntarnos en febrero a la Kedada Trail organizada por nuestros amigos Salva e Ivan. Una prueba muy divertida, no competitiva, de 28km donde la inscripción era 100% solidaria ya que tenías que llevar una bolsa de alimentos para el Banco de Alimentos (¡muy, muy recomendable!).

Por último, nos apuntamos a Borredà Trail del circuito Xtrailmarathoncup, coorganizada por Privylife, colaboradores nuestros.

Y la parada previa a Nafarroa Xtrem era la Ultra Montseny. La carrera tenia lugar a 90 minutos de casa. Con Nutriexper dimos una charla sobre Suplementación en Trail y Ultratrail el viernes a las 19h y acabé llegando a casa a las 21,30h. Nos fuimos a dormir a las 23h y el despertador sonó a las 03am.

Pese a que el Trail empezaba a las 10am, la Ultra (Alex compitió en la Ultra) empezaba a las 06am. Así que llegamos allí a las 05am, donde organicé a una de las alumnas en prácticas de la Universidad Rovira i Virgili, Jessica, para que supiera como tenía que hacerle la asistencia a Alberto Vinagre (2ndo clasificado de la Ultra Montseny y actual campeón del circuito Alpinultras, deportista de Nutriexper desde principios de 2017).

También organicé a Berta para que superiera como tenía que hacerle la asisténcia a Alex en los distintos puntos donde se encontrarían.

Ellas se fueron hacía el primer punto de asistencia antes de la salida de la ultra. Yo aproveché para darles ánimos a mis chicos (mis deportistas que competían en la ultra), gravar un vídeo en la salida y volver a la Cafetería “El Racó de la Cris” de Cànoves, donde me atendieron fantásticamente y, previo pedido del día anterior, me tenían preparado exactamente el desayuno que me tocaba a la hora que me tocaba (mis deportistas ya saben lo estricta que soy con las tomas e ingestas previas y durante las competiciones!)

A las 7,30am seguía allí, y pedí mi 2do desayuno y último previo a carrera (2,30h antes de comenzar).

Antes de empezar fue emocionante encontrarme con antiguos y actuales deportistas que habían pasado por mi consulta y también poder desearnos ánimos mútuos (Melchor, Hector, Oriol, Alberto,…).

Me junté con un grupo muy bonito donde estaban Hector, Sílvia, David, Ismael, Gladis,… donde la mayoría tenían intención de hacer entre 5,30 y 6h de carrera. Ideal para mi, yo esperaba ese resultado.

TRAIL MONTSENY 2018

Planifiqué muy a rajatabla las ingestas de alimentos, sales y agua en la carrera. A mi no me va bien la isotónica, así que tenía que ser consciente de no saltarme ninguna ingesta de alimento ni sales para no deshidratarme ni quedarme vacía.

Busqué los momentos idóneos de las bajadas no técnicas, los llanos post-subida y los puntos donde la frecuencia cardíaca bajaba y me permitía masticar y tragar sin riesgo a ahogo para tomar las ingestas semi-solidas. Las texturas muy sólidas no las acabo de digerir bien y en los test previos a carrera nunca me han funcionado, así que siempre elijo alimentos suaves y fáciles de masticar y me los llevo en una bolsita con zip. ¿Mi estrategia en esta carrera? Todo natural. Ni un solo gel, ni una sola barrita. ¿Mis alimentos estrella? El melocotón y el membrillo (sí, sí, así es! Y mis deportistas pueden dar fe de ello).

Antes del primer avituallamiento venía una bajada muy técnica donde quien no estuviese acostumbrado a las bajadas o tuviera poca experiencia en zonas técnicas lo pasaría muy mal y perdería muchos minutos. Allí no comí ni bebí, era un momento de concentración, perfecto para marcar distancia y evitar el pelotón de carrera. Ya había ingerido antes de empezar esa zona las sales y agua para no deshidratarme. Así que empezé a bajar: zancadas largas y firmes que me llevaron al primer avituallamiento con el que sería mi compañero de carrera, Albert Guzmán, siguiéndome los pasos atrás.

En la pista que siguió el avituallamiento nos presentamos y en un momento me dice “no te sientas obligada a ir a mi ritmo, si quieres pásame”. Y cuando miro el pulsómetro veo que íbamos a 5,15min/km! Ni loca podría ir más rápido sabiendo que aún teníamos 7km de bajada y luego una gran subida de 700+ en unos 3km. Fuimos juntos.

En la subida me encontré con los cabeza de carrera de la Ultra: Carlos Mantero en primer lugar y a pocos metros, mi Alberto Vinagre. Les di ánimos y los perdí de vista. Alberto sabe lo orgullosa que estoy de él, pero aquí lo dejo escrito para que quede constancia!

A medida que subíamos iba perdiendo a Albert de vista y, al final, llegué al segundo avituallamiento sin él. Tiré contenta pudiendo trotar tranquilamente en una pista en ascenso y disfrutando del maravilloso paisaje del Montseny. Respiraba el aire puro, lo expiraba y me enorgullecía de poder observar aquellas vistas tan magníficas del parque natural.

Allí fue cuando cogí a una deportista que caminaba a ritmo lijero con los palos, que me preguntó los km que habíamos hecho. Yo fui sin palos. No se si fué una buena o mala decisión, pero en las bajadas técnicas suelo clavármelos por no saber qué hacer con ellos (no estoy acostumbrada a llevarlos), así que preferí penalizar las subidas e ir más fresca y tranquila en las bajadas, a sabiendas que era una carrera lineal donde había más desnivel negativo que positivo.

Casi llegando ya a la última bajada, adelanté a otra chica y fue entonces cuando me pasó por la cabeza la pregunta “¿y si hago podio?”, pero automáticamente me lo quité del pensamiento y me reí sola pensando en lo absurdo que era pensar en hacer podio en una competición donde tenía tan buenas competidoras y cuando apenas llevaba desde Octubre preparándome bien y, además, disfrutando del paisaje, del recorrido y sin sensación de haberme exprimido al máximo. Vamos: siguiendo mi filosofía de entreno donde priorizo la salud y el disfrutar ante el dolor y sufrimiento.

A media bajada y apunto de llegar al último avituallamiento vuelve a atraparme Albert, y me alegro. Era una pista larga y de la fuerza que hacía con la zona abdominal para controlar el ritmo y el descenso, parecía que me iban a explotar las abdominales.

Que me atrapara Albert fue positivo ya que me motivó y llegamos juntos al último avituallamiento donde cogimos a un amigo del club BCN Trail Runners, Ismael. Allí la chica del avituallamiento, después de hidratarme bien, me dice “vas 6ta”. No podía creerlo ¿sexta? No se me ocurrió nada más que contestarle “Pero no me digas esto, que ahora me harás correr”.

Y así fue, nos fuimos los tres. Pero Albert empezó con “los perros enganchados a los gemelos” como dice mi amigo Jesús Manuel González o “los calambres” como decimos los demás.

Le di una píldora de sales y con Ismael nos fuimos. Luego perdí a Ismael. Tocaba bajar y ¡me gusta bajar! Y allí fue cuando divisé a la chica que tenía por delante. Sabiendo la posición que llevaba y con posibilidades de adelantarla ya que me encontraba bien y fresca tras 28km de carrera y marcando mi pulsómetro más de 1700d+. Entonces, intenté correr sin hacer ruido para que no me escuchara detrás.

Entonces me pasó otro participante de la ultra que venía fuerte haciendo bastante ruído, y la muchacha (luego supe que era Gisela Batlle) se giró, me vió y empezó a correr más.

Pero llegó otra bajada técnica por sendero cerrado y allí la adelanté. Y allí volvió a pillarme Albert a quién también se le dan de fábula las bajadas, gracias a la píldora de sales los calambres habían desaparecido (si ya digo yo que la primera causa de calambres es deshidratación y la segunda déficit en sales… ai… que no os leéis los artículos que hacemos desde carrerasdemontana.com sobre hidratación y calambres).

Y ya con Albert disfrutamos de la bajada hasta Cànoves de nuevo, donde cuando entramos al pueblo me dice “ahora, en la subidita hasta el arco de meta, quiero que esprintes y que todos vean que la 5ta chica entra fresca, a tope y sonriendo” y yo pensé que lo decía en broma y me reí, pero no, no lo decía en broma. Me hizo esprintar. Y entré esprintando, sonriendo y con las manos en alto cuando el espeaker me dice “YA ENTRA LA 4ta”. 4ta!!! No podía creerlo. Y me llevé mi primer podio como 2nda sénior a casa. Más feliz que una perdiz y contenta de haber seguido con nuestra filosofia de disfrutar ante todo y sin ningún bajón físico ni mental.

Agradecida de las personas que me han acompañado en algún tramo, de saber que la competitividad no es signo de perfección y que se tiene que saber escuchar al cuerpo.

Tengo tantas personas a quienes agradecerles esto que no sabría por quién empezar así que únicamente voy a dar las gracias a todos mis deportistas que desde 2015 a hoy me han permitido seguir disfrutando del deporte a través de ellos ya que cuando yo no podía correr, eran ellos los que con sus crónicas y experiéncias me hacían vivir en carne própia la emoción del deporte de resistencia. A todos vosotros: GRACIAS.

Anna Grifols

Dietista-Nutricionista especializada en nutrición, hidratación y suplementación deportiva

www.nutriexper.com

info@nutriexper.com

6 Comments
  • Trivi
    Posted at 23:21h, 10 abril Responder

    Ole ole y Ole, me has emocionado con tu historia. Muchas gracias por compartir. Aupa AVERNOTRAIL

  • Arantza
    Posted at 12:18h, 11 abril Responder

    Muy buena crónica, muchas gracias!!!! Yo ahora estoy recuperándome de una operación de LCA en la rodilla y me has entretenido y animado a ser paciente y seguir trabajando, aunque duelaaa. Enhorabuena por tu resultado, fruto de tu trabajo sin duda. Un abrazo y a seguir disfrutando, al fin a y al cabo es lo más importante.

    • Avernotrail
      Posted at 20:14h, 11 abril Responder

      Mucho ánimo Arantza, esperamos que tu recuperación vaya bien y pronto estes dando “guerra”.

  • Maribel
    Posted at 22:44h, 11 abril Responder

    Muchas felicidades mi chica!!! Esa cara de felicidad me llena el alma, eres muy grande preciosa y una chica súper suerte, conseguirás todo lo q te poropongas…. muuuuaks!!! ❤️

  • Joan
    Posted at 22:26h, 23 abril Responder

    Bravo Anna !

  • Tacia
    Posted at 12:01h, 04 mayo Responder

    Siempre fantastica y positiva! Ole!

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