Ultra Trail Guara Somontano, Guara te enamora

 Llegamos a Alquézar bastante tarde, el viaje es bastante largo desde Valladolid. Directamente voy a la feria del corredor a recoger el dorsal y la bolsa del corredor. Veo muchas caras conocidas. Al final somos una gran familia. Saludo al gran Carlos Torrent, responsable de la Spain Ultra Cup; Jorge, corredor de Pirineos FIT; Alex, director de Canfranc-Canfranc y responsable de algunas etapas de Pirineos FIT; a Depa, también se ha metido el mismo viaje que yo; y a otros muchos más que coincidimos en cada carrera.

Tras recoger el dorsal nos damos una vuelta por el precioso pueblo de Alquézar (merece la pena de día y de noche). Cena pronto y para el hotel que hay que madrugar.

Alquezar de noche y antes de cenar


7 de octubre, 4:15 de la mañana. Jesús me vuelve a sacar (literalmente de nuevo) de la cama. ¡Vaya madrugón! Pero hay que desayunar con el tiempo suficiente de hacer bien la digestión y no llegar a la carrera con el desayuno en la garganta.
Salimos del hotel y nos vamos a ver la salida de la Ultra a las 6 de la mañana. Vaya cracks que hay en la salida. Tras ver una salida de esta magnitud desde fuera, me preparo para la mía que será media hora más tarde.

Llegó la hora. 5 minutos antes entro en el cajón de salida. Los nervios típicos de la misma se calman rápido cuando Jesús me empieza a calmar y animar. “Tenemos un objetivo, acuérdate, hacer 8 horas” me dice. Es bastante factible, pero cualquier cosa puede pasar. Esta es la última carrera de la temporada y llego bastante justa al Long Trail.

Antes de la salida

Llegó el momento. Con una puntualidad extrema Depa comienza la cuenta atrás y a las 6:30 en punto al toque de las campanas de una iglesia de Alquézar y con un chupinazo salimos.

Salida de la Long Trail

Es de noche, el frontal es necesario. La primera parte del recorrido (primeros 13 kilómetros) son un bucle llegando hasta la localidad de Asque con una pequeña subida de 300 metros de desnivel y regreso por otra senda de nuevo a Alquézar. En Asque tenemos el primer avituallamiento en el que no paré. Muy pronto. Poco a poco va amaneciendo y las vistas son maravillosas.

Amanece en la sierra de Guara

Antes de llegar a Alquézar tenemos una impresionante vista del pueblo y un paso por una pasarela del cañón del río Vero.

Alquezar desde el cañón

 

Pasarela por el cañón del río Vero

   

Llego de nuevo a Alquézar. Me está esperando Jesús. Le doy el frontal, ya ha amanecido. Me carga con otro gel y otra barrita energética. Todavía no he comido nada, pero no le vuelvo a ver hasta el kilómetro 35 aproximadamente, por lo que es mejor prevenir.

Llegando a Alquezar

Reponiendo en el avituallamiento de Alquézar


Sigo mi camino y me mentalizo que no vuelvo a ver a Jesús hasta el kilómetro 35. Por delante tengo la subida más larga de la carrera de 6,5 km y 600 de desnivel positivo. Comienzo poco a poco esta subida, preparándome para la siguiente. A mitad de subida alcanzo a una chica francesa. Me junto con ella marcando el ritmo por relevos como si fuéramos ciclistas. En un tramo que va ella delante se desvía a la derecha. Yo, que voy detrás, no me doy cuenta de las balizas, hasta que pasados unos 400 metros le digo que no veo ninguna baliza. Efectivamente, nos hemos perdido. Volvemos estos 400 metros sobre nuestros pasos. Lógico que nos perdiéramos (no por el perfecto marcaje) ya que el camino era más sencillo, jejejeje. Retomamos la marcha y dejo a la francesa atrás.

Corono esta subida y me echo a correr rápidamente para abajo. La carrera es bastante corrible. Llegado al punto más bajo, comienza una subida bastante más corta y más asequible que la anterior. En el punto más alto de esta subida se encuentra el avituallamiento de Viña, donde me obligan a llenar 1,5 litros de agua debido a lo que nos va a venir.

Tras otra rápida bajada llego al kilómetro 31. Llego al MURO de la Long Trail. Una imponente subida de 1,5 kilómetros con 600 metros de desnivel positivo. Es el último esfuerzo de la temporada. Prácticamente trepando en ciertos tramos subo. Este kilómetro y medio me llevan 50 minutos. Poco a poco, con calma y sabiendo que no me puedo fundir aquí. Que luego quedan casi 20 kilómetros de carrera.
 

El Muro

 

Antes de coronar el muro empiezo a notar un dolor en la tripa, no es malestar, no es corte de digestión. Tengo mucha hambre y ya me he comido todo lo que llevo. Únicamente me queda un gel, pero sin nada en el estómago no me lo pienso tomar. Llego arriba y el cuerpo me pide correr para soltar las piernas y llegar pronto al avituallamiento a comer. Una corta bajada hasta el Castillo de los Santos donde tengo un punto de control y de nuevo para arriba con la mente puesta en el Mesón de Sevil, donde, en teoría, me tengo que encontrar con Jesús.

 El hambre está pudiendo conmigo. La carrera bordea toda la parte alta de una ladera de un valle y en la otra ladera ya puedo ver a Jesús. ¡Bien! Me estoy muriendo de hambre y hasta él todavía me quedan unos 600 metros. Me llevo un subidón y aumento mi ritmo y no pienso en comer. 

Desde el otro lado del Valle ;)

Llegando al Mesón de Sevil

 ¡Por fin! El avituallamiento. Me pongo a comer como si no hubiera mañana, mientras le voy contando a Jesús mis impresiones en el muro. En este avituallamiento ya hay gente por el suelo, descansando del esfuerzo. Cargo agua, lleno la tripa y parece que acabo de empezar la carrera. Rápidamente me voy por una pista muy corrible en bajada.

Comienzo la bajada


Tengo una bajada hasta Radiquero de unos 10 kilómetros con un pequeño repecho, casi insignificante y llego al siguiente avituallamiento en esa localidad. Llevo un tiempo de 7 horas y 15 minutos. Veo que el objetivo de las 8 horas se me escapa. Cargo agua en un sólo bote. Le digo a Jesús que no voy a llegar en tiempo, pero como siempre él ve la “botella medio llena” y me dice que si me paro a quejarme conmigo misma seguro que no llego, pero que si arranco todavía existe una posibilidad. ¡Cómo sabe apretarme en estos momentos! ¡Y se le da bien!

Llegando a Radiquero


Me quedan 6 kilómetros, con una subida de 2,5 km y 200 metros positivos y luego para abajo hasta Alquézar. Esto lo tengo que hacer en 45 minutos, después de llevar 46 kilómetros en el cuerpo. Voy a darlo todo, quiero entrar en ese tiempo aunque calculo que haré unos 10 minutos más. Comienzo la subida con decisión, voy adelantando corredores. Les voy animando. Ya queda poco. Corono este repecho y acelero el ritmo todo lo que puedo. Me quedan sólo 3,5 km de temporada. Después de casi 3000 km esto no es nada de nada. ¡Mi GPS se ha vuelto loco!, me marca que voy a menos de 4 min/km en una pista. Creo que no se ha vuelto loco del todo. Me veo muy rápida. Ya tengo Alquézar a la vista. Oigo de fondo la música de la meta y empiezo a callejear. Tomo el último giro y me encaro al arco de meta. Cruzo la meta en 8:00:41. Creo que Jesús lo midió perfectamente. La cara de alegría de los dos es impresionante. Me pongo a llorar como una niña pequeña de alegría.

 

Entrada en meta


Ha merecido la pena este último esfuerzo. Reto conseguido. No me lo puedo creer.

Tras comer un poco, recibir la felicitación de Depa, Carlos Torrent y otros muchos en la meta. Nos vamos al hotel a pegarnos una ducha rápida. Quiero ver la llegada de los primeros de la ultra. Vivo esta llegada desde fuera como si la hubiera corrido yo. Qué maravilla ver una carrera desde fuera. Es increíble. Tomamos algo y nos vamos a cenar con Jorge y Cuqui, una maravillosa pareja murciana. Con él coincidimos en la Pirineos FIT. Después de la cena empieza a salir el cansancio y nos vamos al hotel a descansar.

8 de octubre

¡Qué bien he dormido! Nos metemos un potente desayuno. Ya no me tengo que “cuidar”. La temporada ha acabado.

Nos vamos a la zona de meta. Hoy es el Trail de 13 kilómetros y corre el grandísimo Luis Alberto Hernando y no nos lo queremos perder. Se lleva la carrera con autoridad. Nos volvemos a encontrar con otros amigos de otras carreras y charlamos tranquilamente con ellos y con otros muchos hasta la entrega de trofeos. Tengo que subir al podium como finisher de la Spain Ultra Cup.

Tengo la gran suerte de hablar un buen rato con Luis Alberto Hernando. ¡Qué tío más grande! En todos los sentidos. Una magnífica persona. Gracias Luis por esos minutos que me pasé hablando contigo.

Con el CAMPEÓN DEL MUNDO

Llegamos a la plaza de Rafael Ayerbe, donde poco a poco se va poblando de gente. Al final, como siempre en Alquézar la plaza se llena. Después de entregar todos los premios de la carrera llega el momento de los finisher de la Spain Ultra Cup. Entre otros me nombran y allá voy.

Entrega de maillot a los finisher


 Ha sido una temporada maravillosa, alcanzando todos los objetivos previstos, ganando la Pirineos FIT, quedando 3a en los 10000 del Soplao y siendo finisher de la Spain Ultra Cup M. Estos eran mis objetivos.

A esto le tengo que añadir 2a en el Desafío Stage, Maratón de los 101 km Peregrinos y Runela Trail. 3a en el Trail Vallejuelos y Ribera Run Race. Todo esto junto con numerosos podiums de categoría en otras carreras.
He sido finisher de la Spain Ultra Cup M con el Trail del Ultra Sierra Nevada, Open de la Riaño Trail Run y Long Trail del Ultra Trail Guara Somontano. Aparte he sido finisher de la Transgrancanaria, prueba de 125 km perteneciente a la Spain Ultra Cup XL y del Desafío Somiedo de 86 km.

Finisher de la Spain Ultra Cup M

Casi 3000 kilómetros en esta temporada y otros muchos de MTB y bastantes horas de gimnasio. Mucho sufrimiento y muchas alegrías. Una temporada soñada, con finisher en todas las carreras en las que he participado excepto en La Picón Castro (golpe de calor, menos mal que en Burgos no hace calor…)
Mi entrenador, mi amor, mi todo. Muchas gracias por hacer posible este año, sabiendo dosificarlo, realizando una preparación perfecta y perdiendo infinidad de horas en ver que es lo que me venía mejor, qué entrenamientos realizar, cuáles eran los descansos obligatorios. Tal ha sido así que únicamente no acabé una carrera por golpe de calor, no he tenido ninguna lesión en toda la temporada y eso es gracias a tu planificación. Has estado en todas las carreras sufriendo, muchas veces más que yo, sin dormir, sin comer y todo para que a mí no me faltara nada. Sabes calmarme cuando me ves alterada y sabes apretarme cuando realmente es necesario. Todo lo conseguido es gracias a ti.


Ahora a descansar y a pensar en la temporada que viene.

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