CUANDO TU CORAZON Y TUS PIERNAS ANSIAN LIBERTAD

Comenzamos un nuevo año dejando atrás un 2020 que nos a puesto todo el mundo patas arriba.

Hemos estado confinados, apenas hemos podido desplazarnos y viajar a otros lugares, eventos anulados, carreras canceladas… un cambio de 180º en nuestras vidas y eso nos ha llevado a redescubrir los lugares de casa, esos que tenemos a mano y que muchas veces los dejamos de lado por cercanía y por «conocerlos bien», pero que gracias a esta pandemia los hemos visto con nuevos ojos.

Hoy Victoria nos recuerda que los senderos que tenemos en casa tambien nos proporcionan esa libertad que necesitamos para volver a respirar

«Son tiempo extrañosde situaciones inesperadas, de incertidumbre y de poco entendimiento y pasa el tiempo y desgasta. Pero yo elijo desgastarme o recargar baterías. Cada uno lo estamos sufriendo de diferente manera y en diferentes niveles. En mi caso, no puedo ni debo quejarme aunque a veces me pueden los malos pensamientos,pero aprendí y sigo aprendiendo, que la mayoría de las cosas por las que pierdo la sonrisa, son solucionables.

Así que aprender a disfrutar del ahora, de cada acción, de cada instante, de cada persona que te aporta, eso es en lo que hay que gastar la energía. A mí el confinamiento me ha pillado en el monte y teniendo en cuenta que lo que me hace feliz es estar en un medio natural y corretear por él, me siento afortunada. Pero toda decisión tiene sus consecuencias.

Vivir en un pueblo pequeño, en mi caso en Llodio, donde apenas conoces a nadie y estar en tiempos de confinamiento, en nuestro caso por municipios desde hace varias semanas, me aleja de mi familia y de la gente que me importa a la que no puedo ver. La soledad forzada a veces se hace cuesta arriba. Entonces le das una vuelta a todo, porque hay situaciones que no podemos controlar, pero casi siempre nos olvidamos que hay otras muchas más que sí y en esas me voy a enfocar.

¿Qué es lo que quiero? Subir y correr por monte y descubrir sitios nuevos, todos los que pueda. ¿Qué es lo que tengo ahora? Terreno que pensaba que lo tenía ya muy visto y que no era suficiente, pero resulta que cada día es diferente. La luz, los colores, las huellas de animales, que sabes que están ahí aunque no les veas. Yo siempre digo que en realidad nunca corro sola, porque sé que hay algún jabalí o algún corzo que corretean por el mismo sitio también, y sólo imaginármelo… ¡me encanta!Y como no puedo descubrir nuevos lugares y con gente con la que me gustaría compartirlos , redescubro mi patio de recreo.

En Llodio puedes hacer un ruta que pasa por varias cimas, humildes, pero respetables como cualquier rincón de cualquier montaña. Pasa por Gazteluzar(717m), Kamaraka (795m) Mugarriluze (735m) , Goikogane (707m) y Alpitxu (499m) , son montes por los que también pasa la carrera de montaña de Mugagabe Trail Laudio. Vamos, ¡No me puedo quejar!De Kamaraka a Goikogane caminas mirando al Anboto, mi monte favorito, que espera ahí al fondo, a lo lejos, a que abran fronteras y vuelva a pisarlo.

Quiero una mente y un cuerpo fuertes y ganas de hacer una productiva pretemporada. Quiero entrenary correr infinito. Igual ahora no puedo hacerlo en Pirineos, donde me escapaba cuando podía,o ni siquiera en montes de País Vasco que son mágicos como el Anboto o el Aizkorri. Pero tengo un Goikogane para entrenar medio kilómetros verticales y suficientes kilómetros y desnivel para cargar de energía al cuerpo, y como me dijeron hace poco, hay que tener paciencia. Todo llegará.

Ya sea en ciudad o en monte, confinados más o confinados menos, es el ahora lo que estamos viviendo y lo que tenemos que explotar al máximo. Mi corazón y mis piernas ansían libertad pero siempre podría ser peor, así que disfrutaremos de lo que tenemos hasta que lleguen tiempos mejores».

 

 @todomomentoesahora