THE BRIDGE RUN, UNA MEDIA MARATON EPICA Y CAOTICA ENTRE DINAMARCA A SUECIA

Una de las cosas más molonas (si, tengo una edad 🤣) que tiene esto del correr, es compartirlo y si es con familia mucho mejor. Yo tengo que reconocer que tengo mucha suerte, tengo una familia en la que siempre hay alguien que se deja engañar para afrontar algun reto; Maraton de Barcelona, Media de Goteborg, o los 101. de Ronda.

En esta ocasión mi hermano Andreas, me llamó el año pasado para decirme que de regalo de cumpleaños, estábamos los 3, él, nuestra hermana Emelie y yo apuntaos al The Bridge Run que recorre el puente que une Dinamarca con Suecia en 21km, tenemos tiempo para prepararnos me dijo, como si a estas alturas no nos conociéramos.

El caso es que el tiempo ha pasado y el jueves pasado viajaba para encontrarme unos días con ellos y disfrutar (incautos de nosotros) esta carrera, ninguno en su mejor momento de forma, pero con muchas ganas de afrontarlo.

Sabado a la tarde dedicada a la planificación, Andreas salía bastante antes que nosotras, pero la idea era estar juntos hasta la hora de la salida, organización de mochilas (buen detalle de la organización) y pronto a la piltra que a las 4.30 había que estar de pie.

Amanece el domingo, desayunamos, nos vestimos y nos vamos a pillar el tren que nos llevara hasta Hyllie y que es donde tomaremos otro tren a cargo de la organización que nos acercará a la salida, aquí un poco de caos para subir al tren, pero manejable dentro de que somos 40.000 corredores y corredoras.

Ahora toca caminar un par de kilómetros hasta llegar al lugar desde el que vamos a salir, como dato os diré que antes de empezar a correr llevaba más de 9000 pasos 🤦‍♀️

Llegamos a la explanada, dejamos las mochilas en los camiones, una colocación un poco regulera por parte de la voluntaria, nos hace pensar que igual a la recogida habrá problemas, como efectivamente luego paso, por suerte no a nosotros.

En la zona de la explanada bebida Isotónica Vitamin Well gratis, crema por parte de Bioterm para no quemarnos, regalitos varios de Boozt y bastantes baños.

Andreas se va, teóricamente salía a las 10 y salió mucho más tarde, Amelie, Emelie y yo esperamos, última visita al baño y a nuestro cajón a las 10.45 para salir a las 11.05, nuestra salida también se retrasa y salimos a las 11.52.

Yo aguanto con ellas casi hasta las entrada del túnel unos 3,200 que es lo que más me agobiaba porque había un corte en 27min, lo paso fácilmente y bebo agua para afrontar el túnel, nada más entrar oigo los ventiladores, decían que los encenderían si era necesarios, parece que hay que refrescar el ambiente. Por delante 4 kilometros como si estuviéramos en una sauna, en mi caso, empiezo a recalentarme y ya no volvería a recuperarme hasta mucho mas tarde de terminar la carrera .

Por fin salimos del puente, algo más de 7 kilometros, el asfalto empieza a picar hacia arriba y parece que corre un poco el aire, vamos pasando avitus de agua y plátano durante todo el puente mientras recibimos los ánimos de la gente que está en el otro lado y que están atascaos, imagino que no solo ánimos 🤣🤣

El siguiente punto sobre el papel que nos habíamos hecho la noche anterior eran los cables del puente que pensábamos estaban en mitad del recorrido kilometro 11, ERROR, estaban sobre el 14 y este tramo se hizo muy pesado, cada vez parecía que se alejaban más y que no llegaban nunca. 

Por fin los alcanzo y mi mente empieza a soñar con el descenso, que también estaba sobre el papel, nuevo error, si es descenso, pero apenas se nota, así que sigo con mis cacos, camino y corro intentando que caigan los kilómetros lo más rápido pero no hay manera.

Hay algo de viento pero es como un bochorno continuo, el aire refresco apenas un par de kilómetros al salir del túnel, el resto ha sido plomizo, menos mal que hay agua cada poco y eso me devuelve algo de energía.

Los kilómetros van pasando, salimos del puente creo que sobre el 18 y nos adentramos en una especie de parque a orillas del Mar con lo que el calor es más intenso, las bolas de todo el cuerpo estan a punto de estallar, en las rodillas, los gemelos, los muslos… sigo trotando lenta porque creo que si paro a caminar no podré seguir, kilómetro 20, arco de Boozt, otro arco con 200m a meta, miro al suelo, es la única manera de no parar y por fin, cruzo la meta. 2.54.48, RETO CONSEGUIDO, el tope era 3 horas y aun queda mucha gente por detrás, es lo que me gusta de correr en estos sitios.

Una meta colapsada y la parte más dura: el post-carrera

Y aquí empezó lo realmente complicado: falta de espacio, caos con las mochilas (algunas tardaron más de 3 horas en recuperarse), corredores mareados, colas interminables para los autobuses… La desorganización fue evidente y afectó a muchos.

Ante la imposibilidad de subir a un autobús, el calor, el bajon que nos dio a Emelie y a mi y las colas interminables para comer algo, tardamos mas de 45 minutos en un plato de pasta, decidimos caminar hacia los autobuses de linea con la esperanza de que alguno nos acercara a la estación.

Al final, tras caminar más de 50 minutos y no poder subir a ningún autobús, encontramos un taxi salvador que nos llevó a la estación de Malmö. Desde allí, tren, coche, pizza y por fin… descanso. ¡13 horas después de haber salido de casa!

Reflexiones tras cruzar la meta

The Bridge Run es una idea espectacular: una media maratón que cruza 2 países, un evento masivo con 40.000 personas y una experiencia única. Pero la logística falló en momentos clave, y eso empañó lo que podía haber sido una jornada redonda.

Aun así, me quedo con lo vivido junto a mis hermanos, las batallitas que contar y el orgullo de haber terminado. ¿Lo volvería a hacer? Posiblemente sí…

 Un fin de semana disfrutado con mis hermanos y con batallitas para contar, que será lo próximo??

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