MINIMALISMO Y CORRER CON LAS MERRELL TRAIL GLOVE 4 DE MUJER

Hoy os dejamos con nuestra compi Laura y su experiencia con el minimalismo y las Merrell Trail Glove 4

¡Hola compis! Soy Laura y hoy os vengo a hablar de mi experiencia al probar correr con una zapatilla minimalista.

¿Qué es el minimalismo? El minimalismo en el running es una manera de correr con un calzado lo más simple y lo menos amortiguado posible. Además existe una variante más extrema, que es correr descalzo o “descalcismo”.

Seguro que muchos habréis investigado o habréis sentido curiosidad alguna vez por el minimalismo, cuando vemos a gente que está totalmente a favor de él. O incluso en entrenamientos o entrevistas a corredores que abogan por el correr descalzos, aunque en España, en casi todas las carreras está prohibido, sobre todo en las de alta montaña. Y nos preguntamos ¿cómo lo harán?

En estas Merrell Trail Glove 4 que yo probé, además de este concepto, se junta con otra característica importante: el drop 0. ¿Qué es el drop 0? Pues es la diferencia de altura en el apoyo entre el talón y el antepié. Lo que no quiere decir que no tengan amortiguación. Por ejemplo, las Mizuno Wave Daichi tienen 17mm de altura en el antepié y  29mm en el talón, por lo que tienen un drop muy alto de 12mm. Sin embargo, las Altra Timp tienen tanto en el antepié como en el talón, la misma altura, 29mm, por lo que su drop es 0 a pesar de ser maximalistas, es decir, que tienen mucha amortiguación.

Por esto, lo primero que tenemos que tener en cuenta si queremos probar una zapatilla minimalista, es que antes de dar el salto, tendremos que ir reduciendo el drop con otros modelos, hasta llegar al drop 0, que es el que habitualmente tienen este tipo de modelos. Para mí el drop 0 no es ningún inconveniente, pues ya he corrido con Altra, cuya filosofía es el natural running. Aclarar aquí que el natural running no es lo mismo que el minimalismo, ya que el natural running es drop 0 pero sí que tienes amortiguación, mientras que en el minimalismo no, lo que te da una sensación como de ir descalza, ya que notas cada piedra o cada rama que pisas.

Los Velveteros y demás compis que me conocen bien, saben que a mí me gusta correr con calzado con bastante amortiguación. Suelo correr con las Salomon Speedcross, que son drop 10 y tienen una amortiguación de 20mm en antepié, y 30mm en el talón, así que como veis, estoy acostumbrada a tener un buen colchón bajo mis pies.

Así pues, os traigo mi experiencia con unas zapatillas minimalistas, las Merrell Trail Glove 4 Shield y todo lo que pasé con ellas.

Antes de contaros esta nueva experiencia, os comentaré las características generales para que veáis que son unas zapatillas muy completas para los amantes del minimalismo, o para los que quieran probar esta manera distinta de correr.

Las Merrell Trail Glove 4 Shield están indicadas para el trail running y para el asfalto. Destacan sobre todo por su malla con tratamiento transpirable e impermeable que retrasa la entrada de humedad, y por su suela con tacos triangulares de 3mm que favorecen el agarre en superficies húmedas, conservando la flexibilidad y la ligereza. La suela está diseñada por Vibram con un nuevo compuesto denominado TC-5 Plus con mayores prestaciones en agarre y durabilidad.

El grosor de la suela es de 11,5mm con lo que se consigue un equilibrio perfecto entre protección en terrenos abruptos y respuesta del pie, para que éste pueda captar rápidamente las irregularidades del terreno y reaccionar en función del mismo. Posee la placa anti rocas TrailProtec y la entresuela es de EVA, y una cosa para mi importante es que están diseñadas con tejidos que respetan a los animales.

Otras características de estas zapatillas son:

  • Drop: 0
  • Plantilla interior: 3 milímetros
  • Mediasuela: 4 milímetros
  • Suela: 1,5 milímetros
  • Tacos: 3 milímetros.
  • Peso: 184g talla 38.
  • Grosor total de 11,5 milímetros con buena amplitud frontal y una flexibilidad excelente en todos los planos.
  • Tratamiento M Select SHIELD que aporta impermeabilidad
  • Parte superior de malla y TPU
  • Detalles reflectantes que aumentan la visibilidad en condiciones de poca luz.
  • Lengüeta burrito que envuelve el pie para mejorar un ajuste natural.
  • Puntera protectora de caucho
  • Agentes antimicrobianos M Select FRESH que reducen los olores en el zapato, sobre todo pensado para corredores que corren sin calcetines.
  • Almohadilla TrailProtect que ofrece sujeción adicional en terrenos sin pavimentar
  • Acabado Merrell Barefoot minimalista; sin embargo, ofrece protección y versatilidad de uso exterior
  • Suela Vibram TC5+

Una vez vistas todas sus características, empezaré diciendo que, cuando me ofrecieron probar estas zapatillas, no dude ni un instante, pues como os he dicho, son todo lo contrario a lo que me suele gustar a mí en el tema de amortiguación. Así que probar esta zapatilla minimalista os puedo asegurar que para mí fue todo un reto.

Comencé como siempre, poniéndomelas poco a poco, primero para ir al Gym Pilates Velvet donde ya sabéis que entreno, y haciendo rodajes suaves  por asfalto. Yo no suelo tener problemas para adaptarme a unas zapatillas, pero siempre me gusta empezar poco a poco, y en este caso, que tenía ante mí estas minimalistas de Merrel, con más razón hice la adaptación, ya que yo nunca había corrido con una zapatilla de estas características. Os puedo confirmar que las primeras sensaciones haciendo los rodajes por asfalto fueron bastante buenas, notaba el suelo y la pisada de otra manera, pero no me disgustaba.

 

Después de acostumbrarme en asfalto, pasé a probarlas por pistas de piedras sueltas; y ahí es cuando comencé a notar todo lo que os he comentado. Sentía todo lo que pisaba y esto es lo que se me hizo más difícil, aunque poco a poco mis pies se fueron acostumbrando.

De las pistas, pasé a rodarlas en baja montaña, por Cadrete o Monegrillo, donde el terreno es de piedra suelta y tierra, y donde notaba bastante lo que había bajo mis pies. Decir que el agarre en tierra era perfecto, se notaba que la suela Vibran estaba hecha para eso, para agarrar en todo tipo de terrenos.

Poco a poco me fui acostumbrando, y a las pocas semanas de haber comenzado a probarlas, participé en la carrera III Ruta al castillo Ayud en Calatayud, 21km con +500d, en la que logré quedar 1ª absoluta. Era una carrera bastante corredera, con mucha pista, así que con lo ligeras que son y el hecho de que se adaptaban al pie como un calcetín, acabé muy contenta.

También las saqué a la montaña, por el Pre Pirineo y Pirineo Aragonés: Pico del águila, Pico de Roldán, Gratal, Pico de Santo Domingo, o Cuculo. Aquí el terreno es más de sendas de bosque y piedras más gruesas en los caminos.

Además las probé en agua al subir al Fragineto, pasando por una zona por donde baja un río, y en nieve al subir al Tozal de Guara donde incluso les tuve que poner crampones ligeros. Como os decía es una zapatilla que agarra bastante bien incluso en terreno húmedo. Además tiene la malla impermeable, lo que hace que la humedad no entre tan rápido como pasaría en otras zapatillas, y es algo que pude comprobar en estas dos salidas. El único inconveniente que les vi, fue que en bajas temperaturas, los pies están fríos, lo que la hace para mí una zapatilla de cara a la primavera, verano e incluso otoño, pero no para el invierno.

Así pues, después de haceros un repaso a fondo de los lugares en los que me acompañaron estas zapatillas minimalistas, que como veis no son pocos, y sí son muy variados, me gustaría comentaros todo lo que sentí con ellas.

Como bien os he dicho ya, el hecho de sentir todo lo que tenía bajo mis pies, fue lo que más me costó. No me malinterpretéis, a mí me encanta sentir la arena de la playa o la hierba húmeda de un jardín, pero cuando además de eso, notas cada raíz o cada piedra que pisas, las sensaciones cambian. Poco a poco te vas acostumbrando y vas acostumbrando a tus pies, y eso ya veis que haciendo la adaptación adecuada, se puede conseguir, hasta en una persona como yo, que lo que busco en una zapatilla es tener bastante amortiguación.

Pero lo cierto es que para lo que más me sirvió probar estas zapatillas minimalistas, fue para mejorar la técnica. ¡Como lo oís! Tanto en subida pero sobre todo en bajada, al no querer notar las piedras en las plantas de los pies, iba seleccionando con la mirada dónde poner cada pisada. Y sin darme cuenta, es algo que me ha ayudado mucho, sobre todo a mejorar mi propiocepción, y que hoy por hoy, con cualquier calzado que ahora llevo, lo sigo haciendo, y voy buscando lo que mejor me va en cada paso que doy.

La experiencia de probar una zapatilla minimalista, fue bastante satisfactoria, a pesar de lo que pudiera pensar en un principio por el tema amortiguación. Además, si os animáis, ésta es una muy buena opción de zapatilla para las amantes del minimalismo; ahora ya han avanzado y van por el modelo 5, y la marca Merrell es especialista en este tipo de zapatillas, así que las recomiendo. Y para las que no lo hayáis probado nunca, es otro estilo que está bien experimentar, eso sí, haciendo la adaptación correcta.

Espero que os haya gustado y que os haya distraído un poco de todo esto que hay ahí fuera. Y pensar que, ahora es un buen momento para los que estéis pensando dar el salto a esta modalidad, ya que en casa, podemos aprovechar para andar descalzos y acostumbrarnos al drop 0 y al minimalismo. Ante todo  ¡pensamiento positivo! Además hoy, ya queda un día menos para salir a hacer lo que nos gusta.

Como siempre me despido hasta la próxima, y que estos días, la imaginación os envuelva y no dejéis nunca de correr, de caminar, de saltar… #hastaalcanzarlasnubes

 

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 @Laura Pozo Rivas

 @Laura_Candida3

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