Maratón Ultra Sierra Nevada – Crónica

Empezamos esta semana con la crónica de nuestras compis Ana y Eve en la Maratón Ultra Sierra Nevada, incluida en el Circuito Spain Ultra Cup.

Maraton Ultra Sierra Nevada

El pasado fin de semana bajamos a Granada con motivo de la celebración del Ultra Trail Sierra Nevada, cuya prueba estrella es el Ultra de 100km. con 6060m + y 4590m –  que hay que realizar en un tiempo máximo de 25 horas. No obstante, mi compi Evelin y yo (ambas trotamontes muy sensatas) elegimos la modalidad del Maratón de 2730+ y 1450- , ya de por sí una prueba dura de ascenso continuo, para la cuál disponíamos de un tiempo máximo de 10h.

Organizada por la empresa Terra Incognita que también están detrás de la “Riaño Trail Run” por etapas, la “Riaño Open” en la que tuvimos la suerte de participar el año pasado

Estos señores demuestran que son expertos en la materia y en su 5º año en Granada, consiguen facilitar los trámites de la carrera y cuidan al máximo del corredor durante todo el recorrido.

Comenzamos a las 7h en la localidad de Quéntar con algo de fresquito y sueño, ya que llegamos muy tarde anoche desde Madrid y apenas dormimos 4 horas.

  

Decidimos tomárnoslo con tranquilidad disfrutando desde el principio, aprovechando que Eve sale de una lesión que le ha impedido correr las últimas semanas. Sin duda, es la mejor forma de comenzar este tipo de pruebas y reservar fuerzas para el final.

Avanzamos marchando a buen ritmo viendo los rayos de sol en la subida hacia el Alto de Los Jarales, donde habremos ascendido casi 500m. sin darnos cuenta.  

Nuestro objetivo se cumple llegando a Fuente de la Teja en tiempo. Primer avituallamiento y desayuno completo , siendo recibidos por unos voluntarios dispuestos y que nos animan continuamente.

Continuamos sin bajar ritmo, hacia el Alto del El Calar, donde las vistas al Embalse de Canales son espectaculares. Un paisaje de ensueño lleno de paz y luz.

Ahora nos toca un descenso permanente de algo más de 500m de desnivel que nos llevará hasta la población de Güejar Sierra, llamada también “Cuna del Genil” o “Corazón de Sierra Nevada”. Y comprobamos que es porque es rica en naturaleza y donde nacen ríos como el Genil, Guarnón y Real.

Allí nos espera el avituallamiento principal de todas las pruebas y coincidimos con muchos corredores del ultra, que se toman algo más de tiempo de descanso y algunos de ellos tienen la suerte de ser apoyados por familiares y amigos.

Nosotras también nos tomamos unos minutitos extras de descanso antes de enfrentarnos a la siguiente “etapa” hasta el Monasterio de S.Jerónimo, unos 700m.+ sin tregua… 

Una vez más los voluntarios se deshacen por los corredores y nos dan energía para continuar bien hidratados y con el depósito lleno (agua, bebidas isotónicas, fruta, caldo, pasta, dulces, son parte de lo que nos ofrecen esta vez).

El recorrido comienza entre ríos y bosques y está muy bien señalizado.    

El sonido del agua fluyendo va desapareciendo poco a poco según voy ascendiendo. La última parte son zetas constantes donde algunos fotógrafos de la Organización están esperándonos bajo la sombra de los pocos árboles que hay en la cima. No saben cómo se agradecen sus ánimos y sonrío para salir guapa y sin cara de cansancio 😀

Ya se escuchan las voces de la gente que está en el siguiente “oasis” de la prueba, y que con mucho ímpetu y alegría nos aplauden al llegar, hay un cartel que te refresca sólo con leerlo.

Me hidrato y sin pensármelo sigo la señalización hacia la carretera, porque aquí se bifurcan los recorridos del ultra, trail y maratón. He de reconocer que los kilómetros iniciales se hacen eternos y recurro a la música hasta el siguiente punto de hidratación que está muy cerca del cruce hacia el bosque que nos llevará directamente a Pradollano, son los 6km. finales, en los que nos juntamos corredores de todas las pruebas. El final, es emocionante, veo caras conocidas (saludo a un amigo que ya ha terminado), y gente que desconozco y me anima y aplaude.. El día ha sido soleado pero en ningún momento ha hecho un calor sofocante. Mis piernas han respondido ante el continuo ascenso. Mi cuerpo y mente han convivido juntas una vez más en armonía. Eve ya está en meta con su chico y me reciben con gritos y gran entusiasmo. No puedo pedir más, me siento inmensamente feliz y me emociono.

   

GRACIAS GRANADA Y MUCHAS GRACIAS A JUANI que nos ayudó con toda la logísitica de este gran reto.

Ana Triviño 

 

1 Comment
  • Lidia Prada
    Posted at 17:23h, 23 julio Responder

    Grandes ejemplos de lo feliz que puede hacernos, sufrir un poquito, si el paisaje, la compañía y el sueño, lo merecen.

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