Crestas de Infierno de Gavin – Crónica

Nueva crónica de carrera de nuestra compi Paula, esta vez en las Crestas del Infierno de Gavín

El pasado domingo 27 de mayo teníamos cita señalada en el calendario, las Crestas del Infierno de Gavín nos esperaban para disfrutar cada paso, cada zancada y cada vista que nos ofrece el pirineo aragonés. Tres distancias para el disfrute de todos los públicos 10 (730+) , 20 (1300+)  y 30km (1900+), entre las tres distancias casi 450 corredores, de los cuales unos cuarenta éramos del grupo de running RUN&FUN liderado por nuestro míster Jorge Marín, ya que estamos, decir que fuimos el grupo más numeroso!!. 

Ademas esta carrera, está incluida dentro del circuito de carreras del alto gallego y que puntúa para una trail series junto con una carrera que se hace en Francia. 

 

Gavín  (974 de altitud) es un pueblecito de la provincia de Huesca, de la comarca del Alto Gállego, a menos de 150km de Zaragoza al cual se llega por la A-23 más conocida como autovía mudéjar. Cuenta con apenas 100 habitantes, sin embargo, es muy conocido y transitado por montañeros, ciclistas y amantes de la naturaleza ya que se encuentra en el paso entre el valle de Tena y el Valle de Broto.

Una vez situado en el mapa, vamos a empezar a hablar sobre el tinglado que montan allí.

No era la primera vez que estaba allí, además de haber ido innumerables veces con mi familia y amigos, el año pasado ya acudimos a conocer el recorrido con la cuadrilla en un entreno que preparó la organización (distinta a la  de este año). Fue mi estreno en trail de alta montaña, y la primera vez que hacía 21km por cualquier tipo de terreno. Un poco valiente y descerebrada fui… una semana me tiré sin poder estirar los isquiotibiales, ja,ja.

Después de haber pasado un año, haber sumado un montón de kilómetros y haber hecho varias medias maratones de trail, pensé que era un buen sitio para dar el salto y probarme a correr 30 kilómetros por el monte.

Llegamos el sábado por la tarde, el cielo negro como el betún, recogemos el dorsal y enseguida el briefing técnico. Nos lo pintan aún más negro, ha llovido durante días así que nos aseguran que el terreno estará embarrado, amenaza de tormentas, ese mismo sábado por la mañana había habido niebla muy espesa.

Como material obligatorio (para 20 y 30k) manta térmica y cortavientos con capucha, y material recomendado mallas largas y algo de ropa de recambio por la amenaza de lluvia. Creo que salimos de la charla con los ánimos bastante bajos, ya que se trata de una carrera de alta montaña, un terreno muy técnico y un desnivel importante. Una carrera para tomársela muuuuy en serio.

Suena el despertador a las 6am, nervios más que a flor de piel, que se van calmando a medida que vemos que el día no podía ser mejor. Temperatura idónea, ni rastro de la niebla y hasta el sol salió. Pero como se llega hasta más de 2000m de altitud no  se podía cantar victoria.

Como acompañantes de carrera: mis saucony peregrine que estamos testando para contaros aquí dentro de nada, chaqueta impermeable de sural  10/10k, calcetín/media compresiva de medilastsport, mallas cortas decatlo, camiseta  de tirantes del club luanvi,  mochila raidligt trail XP2 con sus biberones de 350cl (solo llevé uno porque cada 4 km había avituallamientos), reloj geonaute on move 220, bastones quechua modelo forcla2 500light (última carrera que hago con ellos ya que no me caben en la mochila y los hay bastante más ligeros) y gafas de sol styrpe que estamos testeando también para contaros. 

Para tomar, llevaba tres sobres de sales tottum, tres geles de powergym con y sin cafeína, una barrita (solo tomé dos sobres de sales y un gel sin cafeína al empezar a bajar) y como novedad probaba un parche de aminoácidos de nutritape,me dijeron que retrasaba la fatiga muscular, evitaba los calambres y ayudaba en la recuperación;  y como en carreras anteriores había tenido calambres me lo puse sin pensármelo dos veces.

Nos alojamos en el camping de Gavín que está en el mismo pueblo pero apartado, aun así decidimos coger el coche para la ropa de recambio y porque además habilitan un parking de gran capacidad.

Llegan las 9AM y salimos los corredores de los 30km, un pequeño fallo hace que demos al pueblo una vuelta más de lo previsto, y ya allí me posiciono en la cola de carrera ya que el nivel era bastante alto. Por delante nueve kilómetros de continua subida hasta llegar al corte de tiempo (2h) y allí fue donde se truncó mi reto. No logré pasarlo por escasos minutos, alegué la vuelta de más que habíamos dado al pueblo, el no haber ido acompañada por el escoba si se supone que iba en cola de carrera…en fin, no quise darle más vueltas ni cabrearme más de lo que ya estaba.

Me mandaron para abajo a completar el recorrido de los 20k –que ya está bien, pero no era lo planeado- después de haber sido bastante conservadora en la subida porque después me quedaban todavía más desnivel y muchos kilómetros, podía haber apretado mucho en la bajada, tenía las piernas frescas pero el corazón triste, y los que me conocen saben que a mi me mueve el alma.

Mis padres habían subido desde Zaragoza para verme llegar a meta, no me los quitaba de la cabeza, no me quitaba de la cabeza ideas negativas, no me apetecía para nada correr pese al fascinante paisaje y que todas las condiciones eran favorables. Llega el último kilómetro y ahí estaba mi PADRE, más contento que yo, diciéndome que estaba haciendo un carrerón (cosas de padres, qué te van a decir) y unos metros más adelante estaba mi otro ángel de la guarda, mi santa madre, móvil en mano haciéndome fotos para luego presumir de hija deportista en el café con sus amigas (como todavía no tiene nietos je,je,je) la verdad que fue muy emotivo. Al final 3h48, ya os digo que en la bajada a penas corrí, paré en todos los avituallamientos a comer fruta y beber tranquilamente, no era mi carrera y no iba a forzar ni a lesionarme.

Esta vez crucé el arco de meta al 50%, coleta al viento sí, pero sin sonrisa, con un sabor de boca muy agridulce. Más aún después de ver que me habían “neutralizado” y mi tiempo de carrera no aparece en ninguna clasificación, ni siquiera en la de 20k, como si no hubiera corrido…

Seré objetiva y felicitaré a la organización por todo el trabajo que llevan a las espaldas, pero la opinión personal esta vez me la reservo. Tengo otro año por delante para pensarme si vuelvo a por esos 30k que se me han quedado en el tintero, o buscaré otra oportunidad quién sabe dónde.

¡Hasta la próxima!

@KittyPauLii 

2 Comments
  • Ana Triviño Ramos
    Posted at 22:41h, 10 junio Responder

    Ánimo Paula y a por la próxima!!!

    • Paulatinamente
      Posted at 22:31h, 25 junio Responder

      Gracias Ana! Seguro que la próxima va mejor 💪🏽💪🏽💪🏽

Post A Comment